La Inteligencia Artificial: De la Nueva Babel y el Strepitus mundii

 

Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca. Apocalipsis 1:3.

No sé tú, pero yo estoy harto de la narrativa apocalíptica, esotérica, y en general venenosa que rodea todo el proyecto de la Inteligencia Artificial. Que es como la nube tóxica que rodea al Titán muerto de esa leyenda nahua, mata a todo aquel que la huele. Seguro no hace falta recordar que el Proyecto de este lado del Hemisferio, está liderado casi exclusivamente por empresas estadounidenses: Open AI, Anthropic, Alphabet/Google, y su séquito de diablillos. Ya hemos hablado de ellos en el pasado, pícale aquí para enterarte.

El humillante “Momento Deepseek” no ha sido suficiente para apagar las ínfulas de grandeza de los adivinadores y sicofantes que rodean al ídolo-tótem de la llamada Inteligencia Artificial, tampoco la oposición popular en Estados Unidos y otros países frente a los Centros de Datos (Data centers), ni siquiera la “división” de su movimiento y la fuga de cerebros que sufren algunas de las empresas. Mucho menos los detiene la amenaza de vaciar sus arcas en una carrera insostenible por cualquier pilar. Insostenibilidad económica, ecológica y humana. ¿Cuándo dejarán de gobernarnos las alucinaciones de estos profetas, frente al fracaso de sus propias predicciones?

¿Llegaremos a la singularidad en un año, un mes, una semana; como prometen? ¿Tenemos ya una Inteligencia Artificial General (AGI)? ¿Hemos incrementado la productividad al ritmo que han prometido? ¿Es ya el trabajo humano irrelevante? A todas las preguntas es fácil responder con la verdad: No. Entonces, ¿para qué seguir prometiendo? A nosotros nos regalan (o nos obligan, como Google), el uso básico de sus “IA”. El uso avanzado o empresarial, se cobra. Porque hay algo que debemos tener claro: el modelo de negocio de estas empresas está muy financiarizado, la necesidad de inversión es patológica, funciona como un agujero negro. Atrapa dinero infinitamente, sin saber si podrá salir de allí. Este modelo económico de desarrollo tecnológico y su síntesis con el poder es llamado por el economista Yanis Varoufakis, Cloud capital, o Capital de la Nube. 

Para el Cloud capital, no son los usuarios de estos modelos el cliente real, sino los fogoneros de la máquina, los inversores. El cliente final estaría por debajo en la jerarquía. /////

Por eso es imposible dejar de hacer promesas, por eso saldrán a bolsa y por eso mismo fracasarán. Porque hay una brecha insalvable entre las metas que necesitan cumplir para mantener la fiebre de los inversores, y la realidad de su trabajo. Que por más impresionante que sea, simplemente no está a la altura de lo que dicen estar buscando. Aún si sólo están mintiendo para mantener a la gente que pone el dinero, la desconexión con la realidad es más que evidente. Pregúntenle a Grok por qué esos ingenieros suelen huir al bosque y lanzar mensajes crípticos en sus redes luego de renunciar. Alguien debería investigar si los extrabajadores de las empresas de IA no están comprando risperidona u otros antipsicóticos regularmente…

¿Necesitan acaso sentir cómo los modelos chinos son capaces de rebasarlos con mucho menos? Porque pasará. (Ya pasó, aunque sigan sin reconocerlo). ¿O necesitan que se cumpla la fantasía de los hippies y artistas de nuestros tiempos, que reviente la “burbuja” de una buena vez para que no les roben su arte y bajen los precios de la RAM? ¿O necesitarán que el gobierno estadounidense se baje al fin del carro, cerrándoles el grifo de inversión pública? Imposible. No podrían evitar caer al risco junto a los líderes y adivinos de esta tecnología. Muy listos, he de decir, porque lograron meterse en la bolsa a la entonces primera potencia mundial. Justo como los bancos, intentarán venderles a los gobiernos la narrativa de que son “demasiado grandes para caer” (too big to fail) manteniendo su locura a costa de todos nosotros. ¿Ya viste por qué es tan importante? ¿Buscará tanto esta gente la inteligencia porque creen que son idiotas?

Como vimos, puede que ninguno de estos escenarios frene la locura de esta Búsqueda por la Inteligencia; y como tenemos razones para pensar que puede fracasar, ¿qué nos queda esperar? ¿Nunca tendremos una Inteligencia Artificial real? Por mi parte, he decidido mirar al otro lado del océano. Allí donde los europeos llaman Oriente, que desde nuestra América sería el “Lejano Occidente”. He decidido mirar a China, y esta segunda parte del artículo será para darles un recuento de lo que he visto:

人工智能 (Réngōng zhìnéng)

Este es el término que se usa en chino para expresar “Inteligencia artificial”, nada de impresionante tendría si no acudiéramos al origen de la palabra. Llegó al mandarín en la segunda mitad del siglo XX como préstamo de la palabra japonesa 人工知能 (Jinkō chinō). Puedes notar que son muy similares. Los últimos dos caracteres expresarían “inteligencia”, pero la clave está al principio. El término utilizado para expresar la palabra “artificial” es 人工, su traducción literal sería algo así como trabajo humano. Donde rén es persona, y gōng sería trabajo.

Aparentemente es un matiz trivial, pero son las palabras el medio por el cual interpretamos gran parte del mundo y de nuestras vidas. En la palabra china y japonesa para Inteligencia artificial, se rompe el velo que distancia a esta tecnología de lo humano. Esta magia que inventamos para entretenernos y asustarnos está sostenida por el trabajo de un ejército de miles de trabajadores humanos que manualmente codificaron datos y procesaron información antes de usar algoritmos de Machine learning. Y es que aún con el uso de estos algoritmos, no ha sido posible desligar completamente el trabajo humano del desarrollo de la IA. Por mínima que sea, es necesario al menos un evaluador de los resultados.

Y es que parte del sueño de los Buscadores de la Inteligencia, es llegar al punto en el cual ellos mismos no sean necesarios para la realización de su meta. La meta es que su IA pueda mejorarse por sí misma, sin intervención humana. Este objetivo es conocido en el mundillo como la singularidad, y es importantísima para entender los esfuerzos de todos los trabajadores de este Proyecto, tanto chinos como estadounidenses.

La consciencia de que, hasta no llegar a ese punto, todo lo que conocemos como Inteligencia artificial es una sombra muy débil de lo que puede llegar a ser, es solo una de las ventajas que tienen los chinos a la hora de acercarse a la IA como idea. Y mientras tanto es completamente dependiente tanto del trabajo humano (réngōng) directo, como el indirecto en forma de inversión económica. ¡Sorpresa! Por muy falso que sea el dinero que viene de los intereses compuestos de la Bolsa, este tuvo su origen directa o indirectamente en trabajo humano real. La marcha por la Inteligencia y sus consecuencias nos afectan a todos, sea positiva o negativamente.

Sin embargo, la tendencia a desligar cada vez más el trabajo humano está presente. Existe un concepto llamado IA agencial o Agentic AI, es la primera etapa del sueño de la Singularidad: Un modelo que logre operar y lograr objetivos de forma autónoma, sea compraventa de acciones, vehículos autónomos, gestionar ambientes de ciberseguridad o administrar líneas de suministro (supply chains).

La maravilla, según, está en que tome decisiones por “cuenta propia” para solucionar problemas relativos a su tarea. Es el principio de la automatización aplicado a este campo. Sin duda tiene un potencial enorme, pero sigue sin integrarse totalmente al día a día. Muy probablemente porque esta autonomía sigue siendo limitada. La llamada “orquestación” de la IA, no ha sido suficiente para eliminar la supervisión humana. Esto de la orquestación algo así como formar equipos con varios modelos para resolver una tarea concreta; todavía estamos lejos de dejar operar a las máquinas de forma autónoma tareas tan complicadas como esa, pues requieren de cierto aprendizaje continuo, cierta intuición. Podemos entrar a debatir si de verdad el camino para lograr la IA agencial real vendrá a través de los Grandes Modelos de Lenguaje, ChatGPT y compañía; o si será a través de otro tipo de modelos. Grandes investigadores como Yan Lee Cun ya lo cuestionan, y comienzan a aparecer caminos alternativos de llegar a la verdadera Inteligencia Artificial, los llamados Modelos-mundo. Pronto hablaremos de eso también por este medio, así que sigue al tanto.

Y para terminar, sé que hay lectores de estos artículos que están al tanto de las noticias sobre Inteligencia Artificial, y sabrán ya de este caso. Se los comparto: Hace unos días, el 17 de junio, se fundó en Shanghái una nueva organización, la Organización Mundial para la Cooperación en Inteligencia Artificial, o WAICO por sus siglas en inglés. Sentándose así las bases de una nueva organización que se sumará al resto de instituciones internacionales, quizá la primera que venga por iniciativa china. Ojo con eso.

En la inauguración, el presidente chino Xi Jinping dio un discurso de apertura que no tiene ningún desperdicio revisar. Sin duda es la llegada de la Multipolaridad aplicada a la Búsqueda por la Inteligencia. Desde dicha apertura se presenta lo que China ya ofrece en materia de IA, como lo es el modelo Kimi K3, que bien podría tener su propio artículo acá, y adelanta todo aquello que está por venir, en cuanto a hechos e intenciones.

Esto se puede resumir básicamente en la disponibilidad y accesibilidad que tendrán los modelos chinos en el futuro, respecto a su precio y el hecho de ser de código abierto; así también como proponen un modelo de “gobernanza global” que ayude a prevenir y actuar eficientemente frente a los riesgos que conlleva esta tecnología y todo su verdadero potencial que aún no hemos alcanzado. ¿Ahora se entiende por qué la empresa de Claude, Anthropic, está pregonando los supuestos riesgos de los modelos de código abierto? Parece que es algo más que una preocupación por la seguridad, porque no han podido evitar que sus modelos más avanzados (de código cerrado y según, bien entrenados) contaminen con software malicioso a gente real en sus pruebas de ciberseguridad. Parece que en realidad lo que están buscando es evitar la entrada de los modelos chinos al mercado estadounidense; cerrar el corral para cazar en el gallinero con el pretexto de la “seguridad nacional”. Ya veremos si lo logran.

Es decir, lo que China está ofreciendo es garantizar que la IA de ahora en adelante se mantenga bajo estricto control humano, y con una responsabilidad mundial compartida: Rechazando generalizar el concepto de ‘seguridad nacional’ en la IA y poner la seguridad de un país por encima de la de los otros. Esto fue una referencia directa a cómo Estados Unidos está presionando a sus empresas para que se dediquen a defender el “interés nacional” gringo, a costa del resto del planeta que depende de su hegemonía tecnológica. Véase el caso del modelo Fable 5 y Mythos 5 de Claude, que prohibieron su uso a extranjeros por un tiempo, o cómo el ejército estadounidense e israelí utilizan esta tecnología en sus combates. Que igual, la eficiencia de la IA en el ejército es discutible… Juzgando cómo va lo de Irán, pareciera que la IA militar sólo es efectiva en contra de civiles.

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