Algunos poemas de Safo y Teognis de Mégara

Es lunes y por fin iba a limpiar mi librero. Era mi intención hacerme cargo de mi destino, pero al primer contacto con los estantes, un hilito de Moira tiró de uno de mis libros: Antología de la poesía lírica griega s. VII-IV a. C. de la editorial Alianza, curada y traducida por Carlos García Gual. Le entregué el resto de mi tarde a los suspiros y rugidos de Safo, de los que destaco los siguientes:

"Al morir quedarás yerta y de ti nunca memoria 
habrá ni nostalgia en el futuro. Porque no participas 
de las rosas de Pieria. Mas, ignorada aun en el Hades 
vagarás revoloteando por entre oscuros difuntos"

*

"Ya se ocultó la luna
y las Pléyades. Promedia
la noche. Pasa la hora.
Y yo duermo sola."

*

"Como el jacinto que en el monte los pastores
con sus pies aplastan y en tierra sus flores purpúreas..."

El vate que sacudió en verdad mi tarde, sin embargo, fue Teognis de Mégara, aristócrata del siglo VI a. C. Caído en desgracia, fue obligado a ver cómo plebeyos se enriquecían a costa de su ruina y de la de su clase. Lo poco que encontré de sus poesías, más que un lamento por la gloria perdida o por la falta de decencia de los nuevos adinerados, me pareció un canto de resiliencia, dignidad y sabiduría. Se trata de un cierto tipo de poesía, la de tipo gnómico, cuyo propósito era recordar verdades de la vida. De esta, les comparto algunos versos:

"Los malos no todos nacieron malignos del vientre materno,
mas trabando amistad con algunos malvados sus actos
ruines aprendieron y sus expresiones perversas y excesos,
creyendo que aquellos decían en todo verdades.
Entre los comensales un hombre prudente hay que ser,
y que parezca que todo lo ignora cual si estuviera ausente,
y ahí va a contar él sus chistes. Mas quédese serio al salir,
cuando ya conoce el carácter que tiene cada uno.
Entre los locos muy loco me hago, y entre los justos
soy el más justo de todos los seres humanos."

*

"No en vano, oh Pluto, te honran los hombres tantísimo.
Con cuánta holgura encubres, ah dios, la maldad."

*

"Goza de tu juventud, corazón mío. Pronto serán otros
los hombres y, ya muerto, yo seré negra tierra."

*

"[...]

Insensatos y necios los hombres que lloran a los muertos
y no a la flor de la juventud que se va marchitando."

*

"No anhelo quedar recostado en un túmulo regio
una vez haya muerto; quisiera gozar cualquier bien mientras vivo
Tapices y zarzas ofrecen igual cobertor a un cadáver.
La madera le resulta a la vez algo duro y mullido."


Los dejo con la vigencia de estos versos, con los ligeros milenios, y el silencio. 

    Rodrigo







Comentarios