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Mostrando las entradas con la etiqueta Poesía

Desde Altas Montañas, Friedrich Nietzsche (1886).

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¡Oh cenit de la vida! ¡Tiempo festivo! ¡Oh jardín estival! Inquieta dicha de durar, de escuchar, de esperar: dispuesto aguardo al amigo día y noche. ¿Dónde estáis amigos? ¡Venid, ya es hora, ya es hora! ¿No se adornó hoy para vosotros con rosas el grisáceo glaciar? El arroyo os busca, ansiosos de persiguen, se agolpan viento y nubes más altos hoy en el azul para acecharos desde una altura más lejana. Para vosotros dispuse mi mesa en lo más alto. ¿Quién habita tan cerca de las estrellas, quién al borde de las terribles profundidades del abismo? Mi reino -¿qué otro reino abarcó más? Y mi miel -¿Quién la ha gustado? Ahí estáis, amigos -¡lástima no ser yo a quien buscáis! Vaciláis, os asombráis -¡Ah, cuánto mejor si os enojarais! Yo -¿ya no soy yo? ¿Cambiado tengo mano, paso, rostro? Y lo que soy, para vosotros amigos -¿no lo soy? ¿Otro fui? ¿Extraño a mí mismo? ¿De mí mismo evadido? ¿Un luchador que demasiado a menudo a sí mismo se ha vencido? ¿Demasiado a menudo opuesto a su propia fuerz...

Algunos poemas de Safo y Teognis de Mégara

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Es lunes y por fin iba a limpiar mi librero. Era mi intención hacerme cargo de mi destino, pero al primer contacto con los estantes, un hilito de Moira tiró de uno de mis libros: Antología de la poesía lírica griega s. VII-IV a. C. de la editorial Alianza, curada y traducida por Carlos García Gual. Le entregué el resto de mi tarde a los suspiros y rugidos de Safo, de los que destaco los siguientes: "Al morir quedarás yerta y de ti nunca memoria  habrá ni nostalgia en el futuro. Porque no participas  de las rosas de Pieria. Mas, ignorada aun en el Hades  vagarás revoloteando por entre oscuros difuntos" * "Ya se ocultó la luna y las Pléyades. Promedia la noche. Pasa la hora. Y yo duermo sola." * "Como el jacinto que en el monte los pastores con sus pies aplastan y en tierra sus flores purpúreas..." El vate  que sacudió en verdad mi tarde, sin embargo, fue Teognis de Mégara, aristócrata del siglo VI a. C. Caído en desgracia, fue obligado a ver cómo plebeyos  ...

Circe's Palace de T. S. Eliot — Traducción de Rodrigo R. R. Zambrano

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Circe's Palace T. S. Eliot Around her fountain which flows with the voice of men in pain‚ are flowers that no man knows. Their petals are fanged and red with hideous streak and stain; They sprang from the limbs of the dead. — We shall not come here again. Panthers rise from their lairs in the forest which thickens below, along the garden stairs the sluggish python lies; The peacocks walk, stately and slow, and they look at us with the eyes of men whom we knew long ago.

Altazor, la rueda que sigue girando después de la catástrofe

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A ti, que consuelas, que no existes, y por eso consuelas: Mujer el mundo está amueblado por tus ojos Se hace más alto el cielo en tu presencia La tierra se prolonga de rosa en rosa Y el aire se prolonga de paloma en paloma Al irte dejas una estrella en tu sitio Dejas caer tus luces como el barco que pasa Mientras te sigue mi canto embrujado Como una serpiente fiel y melancólica Y tú vuelves la cabeza detrás de algún astro ¿Qué combate se libra en el espacio? Esas lanzas de luz entre planetas Reflejo de armaduras despiadadas ¿Qué estrella sanguinaria no quiere ceder el paso? En dónde estás triste noctámbula Dadora de infinito Que pasea en el bosque los sueños Heme aquí perdido entre mares desiertos Solo como la pluma que se cae de un pájaro en la noche Heme aquí en una torre de frío Abrigado del recuerdo de tus labios marítimos Del recuerdo de tus complacencias y de tu cabellera Luminosa y desatada como los ríos de la montaña ¿Irías a ser ciega que Dios te dio esas manos? Te pregunto ot...

Sabemos demasiado poco para preocuparnos

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Hace mucho que no siento en mi el vértigo que incita a vaciar palabras en un texto, hacía mucho que no sentía el deber de escribir; ¿el deber?, ¿o la inspiración por el mandato de un Dios, como la de Abraham en el Monte Moriah? No importa cuánto se sacrifique, ni qué.    Sabemos que la escritura por sí misma, debería no sólo ser inspirada, sino servir de inspiración para el lector, pero forzar cualquiera de las dos inspiraciones es cuanto más, complicado, cuando lo que se escribe no es especialmente artístico... Desde la fundación de este blog, habíamos buscado la manera de ser profetas, pájaros de augurios, difusores, sí, pero que nuestras palabras fueran más que observaciones; fueran advertencias: Advertir, señalar, negar, y sobre todas las cosas, preocupar. Quizá eramos  — somos — ,  demasiado inocentes, quizá en realidad nunca tuvimos tal responsabilidad, ni tal juicio.  Sé que suena desalentador, pero más que destruir los ánimos, debería edifica...