La Carrera por la Inteligencia: El destino de Faetón

 

Faetón era un hijo de Apolo. Le pidió a su padre conducir el carro de Helios. Faetón, al ser mortal, no pudo controlar los caballos divinos del Sol, que se desbocaron causando caos en la Tierra. Zeus, para evitar que la Tierra fuera arrasada por el Sol, derribó a Faetón con un rayo...

>>A veces tengo la impresión de que es imposible seguir estos temas. No ha pasado ni un mes y ya hay mil actualizaciones más. La prensa y redactores profesionales avanzan más rápido que su servidor. Disculpen amigos, mi tardanza de siempre para escribir; pero intentar estar pendiente de un tema que cambia tan rápido es como comerte un kilo de pinole a cucharadas. No se acaba<<.

Hace un tiempo pensaba en lo cansado que estoy de la narrativa apocalíptica y venenosa que rodea todo el proyecto de la Inteligencia Artificial. Intenté escribir, luego vino Kimi K3, el modelo Astra, la WAICO, el Jacob Coxon ese que decía que mañana la IA nos extingue, luego Jev. Y henos aquí. Toda declaración comparte ese tufo de ansiedad contagiosa. Está para volverse loco: el ritmo del desarrollo, las dobles señales, la polarización de las opiniones. Como muchos otros temas de nuestro tiempo, induce a la psicosis o a la parálisis. Hay quien en El País escribió sobre tener “IAnsiedad”... Bueno... En mi caso me limito a la parálisis. Espero romper mi letargo compartiendo aquí lo que he visto.

La cuestión de la IA avanza con esta velocidad porque estamos en una carrera de varios niveles: Primero, compiten los líderes estadounidenses entre sí —Open AI y compañía—, y luego está la competencia de estos con China. Así que esta carrera por la Supremacía tecnológica ya forma parte de lo que algunos llaman la Segunda Guerra Fría. Que aunque no sea tanto de ideologías como la primera, tampoco es cualquier cosa. Todos estaremos de acuerdo en que hay mucho en juego. Y para ganar en los tiempos de la información masiva, controlar la narrativa es clave. Hay muchos discursos compitiendo entre sí: el campo de batalla de la Propaganda son los Medios, y las armas de estos son titulares, comentarios y reposteos. En este frente, todos luchan por nuestra atención y simpatía. Sean particulares, gobiernos, empresas o sus afines.

El objetivo propagandístico de las empresas de IA es transparente, mantener el dinero de los inversores, y el medio es mantener la opinión general de que su tecnología es útil, sí, pero también peligrosa, y sobre todo inevitable. Creo firmemente que es ese el origen de este discurso tóxico. Este discurso vuelve a la tecnología, que en algún momento fue motivo de esperanza, en deinos. Una fuerza tan admirable como temible. Ya hablamos de cómo ese titán del Apocalipsis tiene algo de hueco y mucho de apestoso. Puedes revisarlo dando click aquí.

El primer sentimiento que motivó la redacción de estas letras hace uno o dos meses fue la frustración respecto a cómo la carrera por la IA en nuestra mitad del globo parecía tornarse un espiral de la muerte, como las hormigas que corren una tras otra hasta morir. Quería mostrar la discordancia entre cómo mientras se prometía una Inteligencia que superara al ser humano, se acentuaban multitud de problemas. Recordar cómo de humillante fueron ese “Momento Deepseek”, y otros golpes en la mesa que han dado del otro lado del océano, recordar una vez más la naturaleza de los LLM y cómo puede que no sean el camino a la Inteligencia Artificial General (AGI). En general cómo de desconectada lucía la propaganda de estas empresas.

Un ejército de hormigas atrapado en un espiral de la muerte

Pero la verdad es que el avance chino no ha sido suficiente para apagar las ínfulas de grandeza de los adivinadores y sicofantes que rodean al ídolo-tótem de la IA, tampoco la oposición popular en Estados Unidos y otros países frente a los Data centers, ni siquiera la “división” de su movimiento, primero con Anthropic y ahora con competencia en múltiples frentes. Tampoco los detiene la amenaza de vaciar sus arcas en una carrera insostenible a largo plazo: Insostenibilidad económica, ecológica y humana. Mucho menos la posibilidad de que los LLM no sean el camino a su ansiada AGI.

La pregunta entonces era: ¿cuándo dejarán de gobernarnos las alucinaciones de estos profetas, frente al fracaso de sus propias predicciones? Pero a veces la paciencia es más que suficiente...


Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca. Apocalipsis 1:3.


Nada de lo anterior hizo cambiar el discurso alrededor de la IA estadounidense, ¿pero saben qué sí? Lo único importante para alguien de esa calaña, el dinero. Naturalmente. A estas alturas se habrán enterado ya de la declaración conjunta de los tres líderes de la IA gringa: Amodei (Anthropic), Altman (Open AI), y Musk (SpaceX/Grok): “El desarrollo de esta tecnología debe ralentizarse”. ¿Al fin algo de cordura? Ojalá… Ante este escenario vale la pena preguntarse:

¿Hemos incrementado la productividad al ritmo que han prometido? ¿Es ya el trabajo humano irrelevante? No, estudios como este, reportan que el 90% de ejecutivos no creen que la IA haya aumentado significativamente la productividad. Y tampoco ocurrieron los despidos masivos que se esperaban. Ni siquiera Meta logró la cuota de despidos planeada, que en algunos equipos llegaba hasta el 60%. Pero quienes aún no se hayan insertado en el mercado laboral la tendrán mucho más difícil, porque las contrataciones a trabajos de "entrada" sí se están reduciendo.

¿Se ha conseguido que la IA tenga un modelo de negocio rentable? No, tampoco, y esa es la principal preocupación de aquellas empresas que sólo se dedican a la IA. Por eso Altman y Amodei son los más gritones de todos los que están en la carrera, porque son los que tienen mayor riesgo de hundirse si el chiringuito no despega como negocio. Todos sus competidores dentro de EEUU: Meta, Microsoft, Amazon tienen otros medios con los que sí ganan dinero. Y de entre ellos Amazon quizá tenga la mejor carta, Amazon Web Services, que es entre otras cosas, el medio por el cual las empresas-cliente acceden a los modelos de IA. Si al final de cuentas la productividad no ha aumentado para los clientes empresariales, dudo les importe si sus IA son estadounidenses o chinas, si la diferencia de precio por token es de 125 a 1. Es tan fácil como cambiar un modelo por otro en AWS.

En resumen, ¿llegaremos a la AGI en un año, 6 meses, o una semana; como se había prometido? Evidentemente no.


Me gusta más esta versión de la Caída de Faetón.

Si la respuesta a todas estas preguntas es no… Entonces, ¿para qué seguir prometiendo? En un principio, para mantener la extracción de capital hasta que puedan salir a Bolsa. Y una vez en la Bolsa, lograr ser demasiado grandes para caer (too big to fail), como los bancos. Esto se logra a través del miedo, deinos. Toda cautela está relacionada con la posibilidad de no lograr ese objetivo. El plan de la diarquía Amodei-Altman para salir a bolsa se proyectaba para este cierre de año, pero sólo uno de los dos reyes, Anthropic, ha decidido salir. Open AI, se echó para atrás, tal vez por miedo a mostrar incongruencias en sus cuentas (las empresas en Bolsa deben hacer sus cuentas públicas). O quizá prevén una caída en Bolsa de la que no quieren ser culpados. No lo sé.

Asumo que todo esto lo saben las direcciones de las dos empresas de la Diarquía, y es por eso por lo que ahora cambian de estrategia mediática. Pero podemos estar seguros de que esta clase de declaraciones no son inocentes, ni vienen del reconocimiento auténtico del riesgo o los límites de esta tecnología. Hay que desconfiar, principalmente de cualquier coordinación en lobby de varias empresas multimillonarias, sobre todo porque terminan actuando como auténticos monopolios. Y es que ese es el objetivo, la Carrera por la Inteligencia, tal y como la entienden en Estados Unidos, sigue la fórmula The Winner Takes it All. El que gana, se lo lleva todo. Y ante la debilidad de los resultados, es más eficiente trabajar juntos, porque ahora los chinos les están pisando los talones a una fracción ínfima del costo.

Por eso saldrán a Bolsa y me atrevo a decir que es por eso mismo fracasarán: Porque hay una brecha insalvable entre las metas que necesitan cumplir para mantener la fiebre de los inversores, y la realidad de su trabajo. Entre la cantidad de energía y recursos que quieren para el proyecto, y las necesidades de la población en general. Por más impresionante que sea el Modelo Astra, Fable y el nuevo Gemini, simplemente no está a la altura de lo que dicen estar buscando. Aún si sólo están mintiendo para mantener a la gente que pone el dinero, la desconexión con la realidad ya se olía. Pregúntenle a su modelo de confianza por qué esos ingenieros suelen huir al bosque y lanzar mensajes crípticos en sus redes luego de renunciar. Alguien debería investigar si ese tal Jacob Coxon o sus demás excompañeros no están comprando antipsicóticos regularmente… Cuatro meses en ese ambiente (tiempo que trabajó este personaje en Anthropic), deben de ser suficiente para volver loco a cualquiera.

¿Necesitan que se cumpla la fantasía de los hippies y artistas de nuestros tiempos, que reviente la “burbuja” de una buena vez para que no les roben su arte y bajen los precios de la RAM? ¿O necesitarán que el gobierno estadounidense se baje al fin del carro, cerrándoles el grifo de inversión pública? Imposible. No podrían los Estados Unidos evitar caer al risco junto a los príncipes de esta tecnología. Que tiene su mérito, he de decir, el sector tecnológico logró meterse al bolsillo a la ¿primera? potencia mundial. Logren o no mantenerse en la Bolsa, cuando logren venderse a otros gobiernos, sostendrán la locura a costa de todos. Y esa es la razón por la que esta discusión es tan importante. Yo me pregunto, ¿buscará tanto esta gente la inteligencia porque creen que son idiotas?


En resumen, aunque el discurso se haya moderado, puede que ninguno de estos escenarios frene esta Carrera por la Inteligencia; fuera de presentar motivos de sospecha, ¿qué nos queda esperar? Lo más seguro, seguiremos conviviendo con esta tecnología mientras el sistema lo permita. Hasta que encontremos una forma de hacer sostenibles en el tiempo nuestros sistemas informáticos. Y si fracasa la IA como modelo de negocio, podemos esperar un desarrollo más discreto, y probablemente más útil de esta tecnología que, como toda invención de nuestro ingenio, algo tiene de maravilloso. Hay que estar atentos, no consentir por esta carrera la anestesia de nuestra inteligencia. Estamos a tiempo de evitar el destino de Faetón.

Gracias por leernos.


>>Para futuras publicaciones, he querido mirar fuera del reino de la Diarquía. Algo veo de lo que están haciendo del otro lado del océano, algo de otros actores menores, y quién sabe, a lo mejor otro camino para alcanzar la Inteligencia Artificial, que no sea un autocorrector con esteroides. Seguiremos actualizando, ¡estáte al tanto!<<.

Revisado el 26/09/2026.

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